Córdoba nimmt am Welttag gegen den Missbrauch älterer Menschen teil

Córdoba nimmt am Welttag gegen den Missbrauch älterer Menschen teil
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Cruz Roja ha organizado un taller sobre autocuidado y buen trato para personas mayores. Dicha actividad se enmarca dentro de los actos de conmemoración del día mundial de toma de conciencia del abuso y maltrato a la vejez, efeméride que se celebra cada año el 15 de junio. Por ello, una veintena de mayores de 65 años se han acercado al centro de participación de la entidad en Córdoba para poder asistir a esta jornada en la que se pone de manifiesto esta situación que afecta a nivel mundial, donde las personas mayores reciben un peor trato, simplemente por haber llegado a la vejez, por ello, días como los de hoy sirven para que tomen consciencia y sepan reconocer este tipo de situaciones en sus entornos.

Durante el taller se han abordado distintas situaciones que van desde el contexto íntimo al social. “Muchas personas no son conscientes de que están sufriendo un maltrato, nosotros detectamos estas situaciones porque son personas que vienen a los talleres de forma semanal y ya los vamos conociendo”, explica la educadora social y técnica responsable del proyecto Buen Trato a las personas mayores a escala provincial, Beatriz Ríos. Cuando los profesionales y voluntarios detectan un cambio de humor, o una perdida de poder adquisitivo, son señales que alertan de que algo está pasando. “Se lo hacemos ver de una forma muy delicada”, comenta Ríos, ya que por lo general, las personas mayores “por lo general suelen defender mucho a su familia, y no quieren que salte una situación de conflicto”.

Koexistenzzeit vor Beginn des Gesprächs. / Pablo Cabrera

El maltrato institucional, el más habitual

Como ha comentado la educadora social, el maltrato más habitual en las personas mayores es el “institucional”. Por ello, Ríos ha querido mostrar un ejemplo de una mujer usuaria que quería operarse y para realizar la intervención necesitaba la firma de sus hijos, “la tratan como una persona mayor con vulnerabilidad, y tienen que tratarla como una persona que tiene sus derechos como cualquier otra a poder decidir si se quiere operar o no”.

Además, la profesional ha señalado los timos y estafas que sufren las personas mayores por parte de las compañías eléctricas o la banca, ya que la brecha digital de estas generaciones las hacen más vulnerables, “ellos no nacieron con la tablet en la mano como hoy en día”.

Cuidarse para no perder su identidad

Paco Rodríguez es voluntario de la entidad, y por su formación en psicología ha sido el encargado de impartir el taller sobre autocuidado, la otra gran situación que se ha abordado en la jornada de hoy. Esta sesión tiene el objetivo de hacerles ver a todas aquellas personas mayores que son cuidadoras, la importancia de dedicarse tiempo a ellas mismas. “Las personas que tiene a cargo a un familiar enfermo, se implican tanto que pierden su identidad, cambian sus relaciones familiares, el tiempo libre o de descanso del que dispongan, se involucran tanto que no tienen vida”, reconoce el voluntario.

Esta dedicación y entrega total puede llegar a producir estrés o ansiedad, por ello, desde Cruz Roja, en jornadas como las de hoy, “vamos a intentar que se miren, que busquen tiempo libre, si salen que no tengan ese sentimiento de culpabilidad por estar pasándolo bien”. En este sentido, los diferentes talleres que imparte la entidad semanalmente hacen que acudan muchas de estas personas y que dediquen un tiempo en ellas mismas, ya no solo por aprender todo lo que aportan las sesiones, también por el rato de convivencia entre los usuarios.

Talleres que dan vida

“¿Por qué vengo? Porque me está dando mucha vida”, dice Toñi, una de las mujeres que acuden con regularidad a los talleres de Cruz Roja cada semana. Ella, vive sola, y como afirma nota esa sensación de soledad, algo común en la mayoría de los usuarios. “No hay más remedio, por eso en vez de estar sola me vengo ese rato aquí a los talleres, y, entre que voy y vengo, vida tengo“, afirma la mujer alegre. Junto a ella, su hermana Carmeli, ambas esperan junto a un grupo grande de mujeres para entrar en el taller especia de hoy, “ya somos todas amigas”, afirman. Toñi viene a clases de memoria, a taichi y a otro talller que le enseña a utilizar su móvil, Carmeli también le sigue la vez, “vengo para distraerme porque se me hacen los días muy largos”.

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